Los acreedores extienden sus negociaciones con Grecia

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Una reunión de los ministros de Finanzas y Economía de la zona euro, o Eurogrupo, acabó hoy sin acuerdo sobre las reformas económicas que los acreedores exigen que Grecia aplique si quiere recibir fondos que necesita para abonar 1.600 millones de euros de un pago de deuda al FMI que vence al martes próximo. Para ese entonces, no sólo debería haber un acuerdo, sino que, además, éste debería ser ratificado por el Parlamento griego y el de las otras 18 naciones que usan la moneda común europea, lo cual agrega dramatismo a una crisis que parece no tener fin y que tiene a los mercados expectantes.

Horas antes del Eurogrupo, una maratónica negociación nocturna entre el primer ministro griego, el izquierdista Alexis Tsipras, y las máximas autoridades de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI -los principales acreedores de Grecia- también culminó sin un entendimiento.

“No hemos hecho los progresos necesarios. En algunas áreas uno incluso tiene la impresión de que hemos retrocedido”, dijo Angela Merkel, la canciller de Alemania -mayor acreedor de Grecia-, a periodistas en Bruselas al margen de una cumbre de dos días de líderes de la Unión Europea (UE) que comenzó hoy.

Grecia necesita que se desbloqueen los fondos restantes de su programa de “rescate” financiero, que ascienden a 7.200 millones de euros, para pagarle al FMI el martes y hacer frente a otros compromisos inminentes, pero sus prestamistas se niegan a hacerlo hasta que acepte más ajustes y reformas económicas.

Tsipras, cuyo partido Syriza ganó las elecciones en enero con la promesa de poner fin a cinco años de medidas de ajuste impuestas por los acreedores, insistió en que un acuerdo aún era posible.

“La historia europea está llena de desacuerdos, negociaciones y, al final, compromisos. Entonces, luego de las propuestas integrales griegas, confío en que alcanzaremos un compromiso”, declaró el premier al llegar a la cumbre de la UE.

Dirigentes y funcionarios europeos dijeron que negociaciones a menor nivel continuarán en los próximos días, mientras que una nueva reunión del Eurogrupo fue convocada tentativamente para el sábado próximo.

La reunión de los ministros del euro de hoy fue el más reciente de una febril serie de fallidos esfuerzos, y acaso uno de los mayores reveses en el proceso, ya que había esperanzas de que llegara a un acuerdo a tiempo para que este fuera aprobado por los jefes de Estado y de Gobierno en su cumbre.

En las negociaciones nocturnas con Tsipras, la CE, el BCE y el FMI subieron la apuesta al presentar una posición común sobre las reformas que debería adoptar Grecia a cambio del dinero.

Pero Grecia, objetando lo que consideró una inaceptable interferencia externa en las decisiones de un país soberano, dijo que no podía aceptarla y defendió una propuesta previa que hizo esta semana.

Horas más tarde, el gobierno griego hizo una contrapropuesta que llegó a manos del Eurogrupo solo 30 minutos antes del inicio de su reunión extraordinaria que, por lo tanto, no pudo ser evaluada, dijeron fuentes comunitarias a la agencia de noticias EFE.

Las autoridades griegas proponen mantener la exención fiscal del 30 % del IVA sobre las islas y reducir el gasto en Defensa en 200 millones de euros, a contramano del pedido de las instituciones europeas que quieren eliminar el primer punto y ahorrar 400 millones en el segundo.

La propuesta de los acreedores y la de Grecia mantienen muchas similitudes, pero difieren en puntos clave.

Uno de los puntos donde existen mayores diferencias entre Atenas y las instituciones es en las políticas del mercado laboral, en las que la propuesta helena elimina las referencias de los acreedores a la revisión de la legislación sobre despidos colectivos y las movilizaciones laborales.

En cuanto a las pensiones, otro tema muy sensible, Atenas plantea retrasar cuatro meses, hasta el 31 de octubre, el comienzo de las reformas graduales que sus socios le demandan a partir del próximo miércoles, es decir del primero de julio.

El ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis, dijo que varios de sus pares de la eurozona coincidieron en que se estaba presionando demasiado a Grecia.

“Es interesante: varios colegas no estuvieron de acuerdo y criticaron no sólo nuestro texto sino también el de las instituciones”, declaró.

Tsipras está bajo presión no sólo de sus acreedores sino también de muchos griegos, incluyendo legisladores de Syriza, ya que las medidas que propuso hasta ahora incluyen aumentos de impuestos y ciertos cambios en el régimen previsional que para algunos profundizan en los ajustes que el país adoptó desde 2010.

Representantes de casi todos los partidos políticos griegos estuvieron hoy en Bruselas siguiendo el golpe por golpe de las negociaciones de un acuerdo que deberían votar como máximo en el Parlamento el lunes por la noche.

“Estamos en un momento crítico”, dijo el ministro de Trabajo griego, Panos Skourletis, al canal de TV privado griego Antenna.
Asimismo, realzando la sensación de urgencia, el FMI dijo hoy que Grecia debe pagar su deuda sí o sí el martes y que no se le concederá ningún periodo de gracia.

Un default podría forzar la salida de Grecia de la eurozona, un escenario que, según los analistas, sería muy duro para los griegos. Los expertos afirman que esto podría ser manejable para el resto de la zona euro y para el resto del mundo, pero otros advierten que podría tener graves repercusiones internacionales.

En medio de la incertidumbre por el futuro de Grecia, los griegos han estado retirando dinero de los bancos, ante lo cual el BCE ha tenido que incrementar sus créditos de emergencia para los bancos griegos cada día hábil desde el viernes pasado.
Analistas dicen que si no llega a un acuerdo, Grecia podría tener que imponer un “corralito”.

Pese a la inquietud, el índice Stoxx 50 de las principales acciones de la eurozona cerró sin cambios respecto del día anterior y la Bolsa de Atenas subió un 0,1%.

Fuente: Telam