Imagen y palabras. ¿Darle no darle el «olivo» de Olivos?

0 9
La foto en Olivos fue un error, dijo el Gobierno

Imagen y palabras. ¿Darle no darle el «olivo» de Olivos?

por JORGE LUIS PORTERO
La cuestión del juicio político.              
    La Constitución prevé dos tipos de causales para que proceda el juicio político y la destitución del funcionario.
Las delictuales (delito cometido en el ejercicio de sus funciones y delito común grave, muy grave, que «merezca pena de muerte u otra infamante» dice el histórico texto) y la política (mal desempeño en sus funciones).
Algunos constitucionalistas pretenden darle a esta última un cierto carácter jurídico, al postular la revisión judicial  de la sentencia del Senado,  permitiendo  que ese Poder Judicial evalúe si se obró razonablemente al subsumir o no los hechos en esa causal, pero por ahora la  evaluación de la existencia o no de mal desempeño es una de las «cuestiones políticas no judiciables» que permite mantener cierto equilibrio republicano y no terminar en «el gobierno de los jueces». Es decir, el «mal desempeño», a diferencia de las otras causales, será tal sí y solo sí un mínimo de los dos tercios del Senado así lo determinan. Si descartamos la ocurrencia de las otras dos causales delictuales (en la primera entra por ejemplo el cohecho, y hasta ahora la demora del Coreano en la Residencia de Olivos y sus contratos  no alcanzan para presumirlo fehacientemente; y en la segunda, tendría que tratarse de un homicidio doloso, o cosa parecida) nos queda el polémico y político «mal desempeño«.
Y aquí, nos metemos en lo ético de cabeza.
¿Privilegiará la oposición la ética de las convicciones o los principios, o la de la responsabilidad o las consecuencias?
Paradojalmente Carrió se inclina por esta última. Lo impulsaría, pero no lo hace «porque queda Cristina».
Causa Hotesur
Otros, con la misma idea resultadista, difieren, quedan bien impulsándolo  pero nos advierten que nos quedemos tranquilos, que la mayoría oficialista lo va a rechazar.
Luis Juez - Wikipedia, la enciclopedia libre
Destaco en cambio lo de Luis Juez (un peronista o ex, lamentablemente sumado a Juntos, pero  devenido kantiano oxigenador de la política), que deja de hablar de funcionalidades y conveniencias para hablar de verdades, premios y castigos., y no caer en esos juegos de Palacio con lógica de tolerancia a un supuesto «mal menor».
Sintetizando, podemos estar a favor o en contra de la promoción del juicio político, pero una revisión ética de tamaña naturaleza no debe subordinarse a criterios de especulación política menor, como asustarse si queda al mando quien lo ejerce detrás de bambalinas, o contentarse desde la corrección política con haber cumplido con promoverlo, «total el oficialismo lo rechazará»