El Fallo del Día

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  Hoy la  Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil dictó un extenso fallo que puede ser un anticipo de la suerte que puede correr Cristina Elisabet Fernández en su juicio por daños  contra Google.
La resolución es lógica porque lo contrario sería como demandar a una biblioteca por algún libro injurioso que tuviere 
Google
   La sentencia fue  dictada en los autos  “Bechara Ailen c/ Google INC y otro s/ daños y perjuicios” (expte. n° 70982/2015)
    La Sra. Bechara reclamó a Google INC -y originalmente  también a Yahoo SRL- la reparación de los daños y perjuicios  derivados del uso de su imagen y su nombre asociados a páginas web de pornografía, trabajadoras sexuales y prostitución. Requirió se  eliminen tales vinculaciones de manera definitiva y se aplique a la  accionada una multa en concepto de daño punitivo.
    En primera instancia tuvo parcialmente acogida, pero en la apelación los jueces en votos divididos  rechazaron la demanda
Como les dije es un fallo extenso pero rico en conceptos tan actuales como los que vemos a diario en las redes.  
La Corte Federal de Estados Unidos, en el conocido caso «Reno» dijo que la red internet puede ser vista como una conversación mundial sin barreras, por lo que el gobierno no puede a través de ningún medio interrumpir esa conversación y que como es la forma más participativa de discursos en masa que se hayan desarrollado, internet merece la mayor protección ante cualquier intromisión gubernamental («Janet Reno, Fiscal General de los Estados Unidos de América, et al., apelantes c. American Civil Liberties Union,…)
Supongo que uno de los elementos decisivos para el rechazo de la demanda fue lo  sostenido por  Corte Suprema de Justicia de la Nación con el fallo «Rodríguez,  M. Belén c. Google y Yahoo», del 28 de octubre de 2014, donde se estableció como principio general la eximición de responsabilidad de los motores de búsqueda por el contenido mostrado por el buscador, ya que no tienen una obligación general de supervisar y vigilar los contenidos que se suben a la red y que son aportados por los responsables de cada una de las páginas web…
Asimismo la Corte Suprema confirmó su postura a pesar del cambio de integrantes y de un importante cambio legislativo (“Da Cunha” (CSJN “Da Cunha, Virginia c/ Google y otro s/ Daños y Perjuicios” 30/12/20149, (CSJN, “Lorenzo, Bárbara c/ ggogle Inc. s/ daños y Perjuicios”, 30/12/2014, CSJN, Fallos: 337-1174-2014, ver también «Gimbutas, Carolina Valeria c. Google Inc. s/ Habeas Data», sala M, 2017; CSJN, «C Z, M c. Google Argentina SRL y otros s/ daños y perjuicios»).
En síntesis, lo que se dijo en esa familia de casos es que quienes funcionen como intermediarios en internet no son responsables lisa y llanamente de los contenidos que otros producen: «no corresponde juzgar la eventual responsabilidad de los `motores de búsqueda’ de acuerdo con las normas que establecen una responsabilidad objetiva, desinteresada de la idea de culpa. Corresponde hacerlo, en cambio, a la luz de la responsabilidad subjetiva» (del Carril, Enrique: “Responsabilidad de los intermediarios en internet y neutralidad en la red”…).
El fallo completo lo puede ver en la página www.cij.gov.ar, que como les dije, muy interesante para leer en detalle.
Abrazo y si no leyeron la nota de Mazzitelli hoy sobre los 37 años de las elecciones, se las recomiendo hasta la próxima.