El aborto

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Este es un tema doloroso por donde se lo mire. Es incómodo tratarlo. Pero es necesario hablar de ello. Es un tema complejo. Ya que si se pretende legislar habrá que verlo desde la óptica jurídica, y cuales son las limitaciones que pudiera presentar en función de los Tratados Internacionales incorporados a nuestra Constitución.

Si bien Código Penal Argentino reprime el aborto (art. 85); y contempla  dos excepciones (art. 86 ): 1ª Si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y este peligro no puede ser evitado por otros medios; 2ª Si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente. En este caso el consentimiento de su representante legal deberá ser requerido para el aborto.

En distintas causas en las que ha tarando este tema  se ha afirmado que  el Estado Argentino protege la vida a partir de la concepción (Constitución Nacional, artículo 75, inciso 23: “Corresponde al Congreso: … Dictar un régimen de seguridad social especial e integral en protección del niño en situación de desamparo, desde el embarazo hasta la finalización del período de enseñanza elemental…”; Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, artículo 1º: “Todo ser humano tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”; Convención Americana sobre Derechos Humanos, artículo 3º: “Toda persona tiene derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica”, y artículo 4º: “Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente”; Declaración Universal de los Derechos Humanos, artículo 3º: “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”, y artículo 6º: “Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica”; Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, artículo 6º: “El derecho a la vida es inherente a la persona humana. Este derecho estará protegido por la ley. Nadie podrá ser privado de la vida arbitrariamente”; Convención sobre los Derechos del Niño, Preámbulo: “El niño… necesita protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento”, artículo 1º: “Para los efectos de la presente Convención, se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad”, y artículo 6º: “Los Estados Partes reconocen que todo niño tiene el derecho intrínseco a la vida” (CSJN F. 259. XLVI. F., A. L. s/ medida autosatisfactiva.)

Según el fallo mencionado;  la Corte sostuvo, que la mujer pueda realizarse la práctica, deberá completar una declaración jurada dejando constancia del delito del que fue víctima para que los profesionales que la asistan puedan efectuar el aborto sin responsabilidad penal. Ahora bien; esta ausencia de medios de prueba fehacientes sobre la comisión del delito, se puede prestar a falsas denuncias. Con consecuencias lamentables.

La   Convención sobre los Derechos del Niño, en su artículo 7º define que los «Estados partes reconocen que todo niño tiene derecho intrínseco a la vida» y agrega que «estos Estados garantizarán en la máxima medida posible la supervivencia y el desarrollo del niño«. Por su parte, se han dispuesto que «Los Estados asuman el deber de adoptar medidas apropiadas para asegurar atenciónsanitaria prenatal y postnatal apropiada a las madres» y el preámbulo afirma que «el niño, por su falta de madurez física y mental necesita protección y cuidados especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento«

No se   puede soslayar los aspectospsicológicos y fisiológicos que quedan como resabios en el cuerpo de la madre que se quita el embrión. El abuso previo, o el riesgo en la salud, o simplemente “la inconveniencia” del embarazo, sin lugar a dudas marcarán la mujer que con permiso o sin él,  haga practicar la interrupción del embarazo sobre su cuerpo.

La memoria emotiva, tendrá almacenada esas dolorosas vivencias. Y quizás le impida volver a colocarse en la misma situación de embarazo.

En este orden de ideas las distintas religiones se pronuncian de diversas formas en relación al aborto. Las enseñanzas Judías condenan el aborto. Así, en su interpretación de la tercera Ley de Moisés (Génesis 9:6 Aquél que derrama la sangre del hombre, (voluntariamente y mediando testigos) por el hombre su sangre será derramada, pues a imagen de Dios hizo El al hombre), Maimónides escribe en su Mishneh Torah que el aborto es un crimen capital para los judíos: «El descendiente de Noé que mate a cualquier ser humano, incluso a un feto en el vientre de su madre, será condenado a muerte«

El Budismo a menudo se traduce como «Me comprometo a abstenerme de destruir la vida» Para muestra basta un botón. Y seguramente, el karma de esa acción volverá, obstaculizando su llegada al nirvana. La postura en contra del aborto de la iglesiaCatólica es muy conocida. Pero cabe traer a cuenta; la siguiente historia. Hace unos años en Brasil un degenerado violó a su hijastra de 9 años, y como consecuencia la menor quedó embarazada. Su madre la llevó a practicar un aborto. El arzobispo de Recife excomulgó a la madre de la menor y a los médicos intervinientes. Tales circunstancias; me llevó a reflexionar; si acaso, el violador se confesaba podría ir a la semana siguiente  a comulgar. Mientras que la madre de su víctima fue expulsada de su iglesia. Ese fue uno de los principales motivos que me llevó a renunciar a la pertenencia de esa institución. En el libro sagrado del Islam; el Corán, hace  referencia en relación al aborto: “No matéis a vuestro hijos por miedo de empobreceros! Somos Nosotros quienes les proveemos, y a vosotros también. Matarles es un gran pecado” (C. 17, 31).“No le es lícito ocultar lo que Allah ha creado en su seno si es que creen en Allah y en el Último Día”. (2:228). En general está prohibido el aborto. Y más aún después “que el ángel es enviado, para que insufla el alma.”

Son varios los fundamentos que instan a proteger la vida. Desde lo político podemos advertir esta intención con las asignaciones que el Estado otorga por los embarazos.        Sea cual fuere la postura de cada uno, el tema; debe tratarse con sumo respeto. Sea por las convicciones religiosas, o políticas, que defienden la vida desde su inicio, como aquellos que defienden la libertad del cuerpo de la madre. Pero, en la conciencia de cada uno, antes de tomar una elección tan delicada, esté prohibida, tolerada, o permitida, lo mejor es poner a la generosidad por delante de ella. Y luego decidir. El margen de error se achica.                     Pero para ir cerrando; sugiero prudencia antes de hacer las marchas y contramarchas en uno u otro sentido. Entiendo que se  abren heridas más profundas, que las que algunas manifestantes puedan portar. Lo mismo para los legisladores  adopten tener una visión más plena e interdisciplinaria si es que  se va a tratar este tema.Pero como dije al principio es necesario hablarlo.

Autor: Leandro Vascello