DE LA MORSA A LA OMISION DE DENUNCIAR

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Hace algunos años, en una trafic que iba desde los tribunales de Quilmes a los de Capital me encontré con un ex diputado del extinto Frepaso, que estaba trabajando de abogado. Al verlo, me agradó que no estuviese gozando de su renta en Puerto Madero, sino trabajando como lo hacemos los del pueblo llano. En la charla que tuvimos me contó que cuando era diputado habían –junto a otros legisladores- elaborado un informe sobre irregularidades –no recuerdo bien si me dijo  Pami o Anses-. Lo cierto que era un organismo público vinculado a la tercera edad. La investigación la llevaron a una revista que dirigía un conocido periodista. A que no saben que pasó… La investigación nunca se publicó, y el organismo denunciado se transformó en auspiciante de la revista. Que coincidencia.
      Más adelante me refirió que un ministro –de Duahlde, Kirchner y Fernández- recaudaba de los subsidios a las empresas de transporte. Mi incógnita es;  si recaudaba para sí;  o para la corona.
      Dias pasados vi un informe en Periodismo Para Todos PPT sobre un ministro del gobierno nacional sospechado de corrupción. Hace años que giran rumores sobre este sujeto, y su nivel de corrupción. Si mandó a matar a unos u otros es de difícil comprobación, pero sobre el tráfico de influencias, existiría prueba documentada, además de la testimonial para incriminar a Fernandez y los funcionarios de Re.N.Ar.            Me pregunto si del limbo de la mediocridad donde moran los funcionarios judiciales y fiscales habrá alguno que   habiendo tomado conocimiento de la perpetración de un delito de acción pública inicia una investigación.
También me pregunto si la mismísima  presidente Fernández no tiene la obligación de denunciar lo que ha venido sucediendo durante su gestión en el ámbito del Ministerio de Justicia (parece un chiste), bajo su potestad???.
Por otro lado; no me preocupa cuanto le pagó el grupo http://noticiasdemendoza.com/images/2014-10/clarin_logo.jpgClarín a Jorge Lanata, por una investigación periodística traducida en un programa de alta audiencia. Al fin; es su plata. Lo único que me puede molestar;  en su caso, sería la mentira o mala fe;  que pudiese haber en el informe. Aunque dudo de ello. Pero, ojo giles, que las menciones a la morsa, no vienen ahora, en este año electoral, sino que se arrastra desde el 2012. Que algunos responsables, hayan mirado para el costado; es harina de otro costal, pero ahora que se hizo público en forma masiva, tal vez aparezca un guapo justiciero.   
Uno de los jueces del tribunal oral que intervino en el juicio por el Triple Crimen de General Rodríguez (por los homicidios de Bina, Ferrón y Forza)  salió a decir, que en dicho proceso, se mencionó «un apodo» de “La Morsa” pero negó que haya quedado claro si el alias  identificaba a Aníbal Fernández, u otro.                                              Nuevamente me pregunto, no se le ocurrió preguntar mas a fondo?
En estos delitos  el techo es un ministro, o se puede inferir que un poder tan verticalista y concentrado no podría estar ajeno a estas situaciones? Nadie lo dice. Querrán llegar a fondo a la verdad, o son sólo bombas de humo. La búsqueda del efecto mediático, y punto. O punto y coma, que algunos comen.  
La causa Nisman es un paradigma de cómo funciona el poder judicial en Argentina (no lo voy a llamar justicia) y el ministerio público fiscal. Desde la investigación sobre su muerte, surgen y reaparecen delitos tras delitos. Hace un tiempo;  Anibal Fernández atribuyó al difunto fiscal los delitos de malversación de caudales públicos, cohecho, peculado y blanqueo de capitales, en torno al manejo de fondos provenientes de la fiscalía que investigaba el atentado a la AMIA.                                                                                                                También, y esto lo digo yo, habría existido una omisión de control por parte del ex procurador  Righi y la actual  Gils Carbó.
Ni hablar con la gran cantidad de delitos que surgen de las escuchas en la fallida denuncia de Nisman contra la presidente y su canciller entre otros.  A nadie se le ocurrió enderezar esa presentación defectuosa, y tamizar el resto de los delitos.?
Hacia fines de enero principios de febrero mientras se preparaba el 18 F, desde el oficialismo
Se emitieron voces de alarma, se amenazaba con un golpe, la diputada Di Tullio dijo;  «Es un golpe de Estado en proceso desde un sector del Poder Judicial» El diputado  Depetri denunció públicamente  el proceso de  comisión de un delito de peligro común al afirmar que «se trata de un nuevo intento de golpe judicial y mediático».  Y ningún fiscal los denunció por la comisión del delito previsto en el art. 211 del Código Penal
Podría continuar, ya que son tantos los delitos y las omisiones que lo dejo para otra vuelta….
por Leandro Vascello